Análisis del Thrustmaster T598: DD, vibración de alta frecuencia, compatibilidad oficial con GT7 y T300RS, verificado en 7 vídeos

Análisis del Thrustmaster T598: DD, vibración de alta frecuencia, compatibilidad oficial con GT7 y T300RS, verificado en 7 vídeos

Valoración en 30 segundos

En el contexto de este canal, el Thrustmaster T598 no se queda simplemente en un «DD asequible». Si solo miras la cifra de par puede parecer contenido, pero la valoración real no se decide ahí. Lo que destaca con fuerza a lo largo de los vídeos es la suavidad al iniciar el giro, la baja fricción, la rapidez con la que entra el par y la representación de las vibraciones, incluidas las de alta frecuencia. En otras palabras, el T598 no es un volante que compita solo por ser pesado: compite por cómo devuelve la información.

Eso sí, tampoco recibe elogios incondicionales. En el contexto de coches de competición como los de ACC, hay situaciones en las que siento que le vendría bien algo más de par, y también queda claro que los ajustes del juego cambian mucho la impresión. En cambio, cuando la configuración encaja o lo valoras desde una sensación más cercana a coches de calle, ofrece un realismo bastante nuevo. Por eso el T598 es una unidad de nueva generación que no se entiende con una tabla de especificaciones, pero que puede encajar muchísimo si su enfoque va contigo.

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【GT7】【PS5】Compatible: llega el nuevo volante de nueva generación T598. ¡Asequible! ¡Vibración de alta frecuencia! ¡El DD es impresionante! 【picar3】

Lo primero que se aprecia: suavidad propia de un DD

Lo primero que llama la atención en los vídeos sobre el T598 es, precisamente, la naturalidad al iniciar el giro. El tacto rugoso y la ligera sensación de fricción que se perciben en sistemas de correa convencionales como el T300 o el T-GT II quedan muy atenuados, y se valora mucho ese giro fluido desde el instante en que empiezas a mover el volante.

En este canal también hablo del T598 como un equipo «sin sensación de fricción» y con un «inicio de giro increíblemente suave»; ahí es donde primero se percibe la diferencia frente a los modelos anteriores. No es que resulte espectacularmente pesado, pero la respuesta en los cambios de dirección y alrededor del centro está bien resuelta, y la sensación de haber pasado a un DD se entiende enseguida. Es un equipo cuya diferencia se percibe desde el primer giro completo.

La evolución en torno al quick release también es importante, aunque pase más desapercibida. Cambiar el aro requiere menos esfuerzo que en los antiguos Thrustmaster, y el uso diario se ha modernizado mucho. Todo esto refuerza la sensación de que el T598 no es una simple versión económica, sino un producto que actualiza toda la línea.

Su verdadera personalidad está en cómo utiliza la vibración

El mayor rasgo que diferencia al T598 de otros volantes no es solo el par, sino cómo devuelve la información, incluidas las vibraciones. En este canal veo el T598 como un «DD de nueva generación»: en vez de construir una sensación de coche real únicamente con peso, como se hacía antes, su valor está en transmitir las vibraciones finas y la rugosidad del asfalto de un coche moderno con dirección asistida.

Esto tiene bastante interés. Mientras que los modelos de gama alta de antes reproducían un coche de carreras pesado sin dirección asistida mediante una gran fuerza de reacción, el T598 busca recrear la información fina que está siempre presente en el volante de un coche moderno. Por eso, aunque sus 5 Nm puedan parecer insuficientes sobre el papel, al tocarlo la cantidad de información cambia la impresión.

En GT7 y en un contexto más cercano a coches de calle, esta dirección funciona muy bien. Los baches del asfalto, la sensación de descarga al levantar la rueda en un piano o la irregularidad aleatoria que vuelve al volante bajo una carga constante no se sienten como una simple vibración: se valoran como «vibraciones calculadas».

En ACC se ven tanto sus virtudes como sus límites

Lo interesante del T598 es que la valoración también cambia al cambiar de juego. En las pruebas con ACC, la respuesta, la naturalidad del autocentrado y la claridad con la que se percibe el subviraje dejaron una impresión muy positiva. Los cambios de dirección de un lado a otro son rápidos y la zona central no se siente lenta, así que se entiende perfectamente por qué dan ganas de llamarlo un modelo de «nueva generación».

Pero, al mismo tiempo, con coches de competición también aparece claramente la sensación de «me gustaría un poco más de par». Puede bastar para un coche de calle, pero con un coche como un Porsche querría una fuerza adicional que me empujara de vuelta. Es un límite del T598 que no se puede ignorar.

En resumen, el T598 no es un equipo que se imponga con fuerza en cualquier circunstancia. Se acerca más a un equipo con el que buscas el punto agradable afinando los ajustes según el coche y el carácter que le dé cada juego.

Con la configuración adecuada, cambia por completo

Un punto muy importante de los vídeos de este canal sobre el T598 es cuánto puede cambiar la impresión con la configuración. En particular, en Assetto Corsa EVO la valoración subió de golpe tras aplicar los ajustes recomendados oficialmente. Ahí aparecieron reacciones como «está muy bien», «se siente como si estuvieras conduciendo» y «el inicio del deslizamiento del neumático es natural».

Lo que se desprende de esto es que el potencial del T598 como hardware es alto, pero el ajuste del software es muy importante. Con una configuración superficial se perciben antes la ligereza o la falta de contundencia; cuando aciertas con ella, el realismo —incluidas las vibraciones— pasa inmediatamente a primer plano. La diferencia es considerable.

Por eso, juzgar el T598 solo con los ajustes iniciales es arriesgado. Dicho de otro modo, para quien no quiera tocar ajustes, es posible que ni siquiera llegue a percibir la mitad del atractivo de este equipo.

Frente al T300 y al T-GT II: un «realismo nuevo»

El enfoque del T598 cambia bastante frente a los Thrustmaster tradicionales. Mientras que del T300 se suele hablar por su suavidad y facilidad de uso, y del T-GT II por lo acabado que está para GT7, del T598 se habla por la «cantidad de información, incluidas las frecuencias altas», y por la rapidez inicial propia de un DD.

A quien le guste la rugosidad propia de la correa del T-GT II o el tacto de los rigs antiguos, el T598 puede parecerle algo ligero y demasiado limpio. En cambio, su calidad de tacto está claramente por encima de la del G923 y, aunque no tenga el margen de un G Pro, su forma de construir la información que llega a las manos es muy nueva. Por eso encaja mejor verlo no como una prolongación de los modelos anteriores, sino como la «siguiente respuesta» de Thrustmaster.

Para quién es

El T598 encaja, ante todo, con quien quiera experimentar la respuesta inicial y la suavidad de un DD a un precio lo más razonable posible. En especial, va muy bien para quienes prioricen la cantidad de información y la naturalidad antes que el peso en GT7 y en simuladores más cercanos a coches de calle.

También es adecuado para quien no tenga problema en afinar ajustes. El T598 tiende a mostrar su auténtico valor cuando das con la configuración adecuada, así que hay un disfrute propio en terminar de ajustarlo consultando los valores recomendados oficialmente y los ajustes de cada juego.

Para quién no es

Por el contrario, no es para quien busque ante todo mucho par y una contundente sensación de coche de carreras. En ese uso, el T598 puede sentirse ligero.

Tampoco es igual de adecuado para quien quiera una respuesta ya terminada sin salir de la configuración inicial. El T598 es un equipo con potencial: sus virtudes no aparecen todas automáticamente.

Conclusión

En este canal, el Thrustmaster T598 no se despacha simplemente como un «DD muy asequible» o un «DD de iniciación». Lo veo más bien como un volante que busca crear sensación de coche real con una dirección nueva, incorporando incluso la vibración. Su inicio de giro fluido, la representación fina del asfalto y su forma de transmitir los pianos y las descargas tienen un atractivo muy distinto al de los modelos convencionales.

Al mismo tiempo, siguen presentes de forma clara la falta de par con coches de carreras y su fuerte dependencia de la configuración. Por eso el T598 no es el equipo más potente y fácil de entender para todo el mundo, sino una unidad de nueva generación muy interesante para quien conecte con su propuesta. Por su naturalidad en GT7 y con coches de calle, y por cómo cambia tras configurarlo, creo que es un volante que puede mover ligeramente el listón de referencia de ahora en adelante.

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